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SU INFIERNO


          Buenas noches a aquel que este leyendo este testimonio 
nacido del corazón en llanto de un demonio, 
en este relato os quiero mostrar 
quien fue y quien será ese al que denominan como Lucifer.
Para empezar desde el principio, 
deberíamos posicionarnos en una época lejana unos 8 años atrás, 
cuando este niño aún se sentía niño, 
era feliz en su mundo, ya que fuera de el todo era turbio y doloroso, 
cada minuto un suplicio, él se veía solo, era tímido, 
pero cuando se necesitaba de una sonrisa ahí estaba él,
 cuando se necesitaba un apoyo ahí estaba él, 
cuándo nadie le quería a su lado 
ahí estaba él persistiendo como la roca más fuerte del universo.
Fue capaz de crearse un mundo, 
un caparazón, un escudo para todo aquello que le transmitía dolor, 
lo llego a llamar su mundo su “Infierno”, 
porque las cosas de dentro 
no eran buenas o malas, eran suyas y eso le llenaba, 
pudo estar con gente pero no le aceptaron por ser,
 imaginativo y diferente al resto,
 por dibujar criaturas fantásticas y escribir poesía 
que pronto se tornarían en canciones o pequeños relatos. 
Poca gente le quería a su lado
 pero esas dos personas que querían estar con él,
 estaban en las buenas y en las malas. 
Eran su luz y su oscuridad, 
con ellas 
el equilibrio se conseguía un puesto un lugar en el tiempo y el espacio.
 Ella, la “Luz” era frágil pero valiente, 
ilusa pero perspicaz, 
era fría y cálida a la vez. 
El, la “Obscuridad”, 
era atrevido pero razonable, 
impulsivo pero profundo, 
vacío pero a la vez desprendía una confianza
que llenaba cualquier hueco de tu ser. 
Y así fue como empezó este niño llamado Lucifer 
a crear su sino y dejar de volar en vano, con Obscuridad y Luz de la mano.
Continuamos y nos perdemos en sus recuerdos 
y divisamos a lo lejos un patio de escuela 
ya de la educación secundaria obligatoria 
ya no tenía 9 años, tenía 12 era “mayor”.
 En ese patio podemos ver como juegan muchos niños y niñas pero, 
él está sentado en una escalera,
 solitario esperando a alguien o algo, 
su mente esta en paz no le importa lo que digan los demás,
 y mientras se centra en su “Infierno”, 
aparecen Luz y Obscuridad con una sonrisa y se la contagian a él,
 ya no está pensativo ahora está alegre, contento, efusivo…
sus compañeros han vuelto para estar con el después de las clases,
 pero algo anda mal cuando hay que volver al pupitre, 
Lucifer sabe que va a tener que aguantar
 las burlas continuas de sus compañeros y los golpes, 
las collejas, los empujones…
se centra en su “Infierno”,
 se pones su escudo encima y avanza a su clase, 
todo tranquilo no hay bullas, no hay empujones, 
empieza a ponerse nervioso mientras se sienta en el pupitre,
 las manos le tiemblan, su mente esta activa, demasiado activa,
 le presta atención a todo
 para ver si así pudiera esquivar o evadir algún golpe.
No sucede nada hasta penúltima hora, 
cuando su compañero empieza a insultarle buscando que salte…
pero él se mantiene sereno pese a los insultos y collejas.
 Pero llega un punto en todo ser 
que la paciencia se agota y se desata el caos.
Luz y Obscuridad no están, 
está solo con sus instintos su mente y su soledad,
pese a estar rodeado de gente, 
él intenta contenerse pero su instinto puede con él. 
De un salto se pone en pie 
y se da la vuelta clavando la mirada en los ojos de su compañero, 
nota su miedo al haber respondido y…
le gusta le abruma y decide dar rienda suelta al caos,
 a su instinto y esas fantasías 
de acabar con todo que en su momento había sufrido.
Su compañero se limita a darle una bofetada 
y burlarse de su acto,
 es un mecanismo de defensa para no sentirse inferior,
 pero Lucifer puede sentir el temor dentro de él 
y actúa en consecuencia, 
extiende su brazo instantáneamente 
y rodea con su mano el cuello de aquel compañero,
 sin dejar de clavar la mirada en él,
 acto seguido,
 por instinto 
su compañero le golpea en el brazo eufóricamente
 al ver la reacción y sentir la fuerza de su mano,
 cada golpe le hace estrangular a su compañero con más ira, 
con más fuerza y al ver como se desboca intentando escapar 
se siente mejor más poderoso más fuerte, 
es él mismo después de tanto tiempo redimido,
 le encanta esa sensación le abruma,
 quiere sentirse así siempre, por tanto, 
deja que todo siga su curso, 
mientras dibuja una leve sonrisa en su cara
es el rostro del demonio
 es el rostro de alguien redimido a punto de explotar.
Lanza sin titubear a su compañero contra la pared, 
se sorprende a si mismo de la fuerza que alberga, 
toda la clase esta pálida, 
perpleja, nadie sabe qué hacer, 
se quedan mirando y eso es bueno para Lucifer 
ya que esa actitud 
es la que tenía la clase cuando a él le daban las palizas 
o le humillaban, 
hora la presa va a por el cazador. 

Un compañero se levanta de la silla dispuesto a tumbarle
 con un puñetazo, pero en cambio al impactar no le derriba,
 sino que Lucifer, clava su mirada en él, 
agarra su brazo y lo empuja hacia atrás
 sin titubear y escucha un “clac”, 
¡es el sonido más placentero, extraordinario 
y perfecto que ha escuchado!, 
su corazón va a mil, no quiere parar quiere 
hacerles pagar a todos 
por sus maldades quiere castigar el mal
 y ese es el camino que coge 
al salir de esa clase y volver a su “Infierno”.

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